En 2006, Colombia aprobó el CONPES 3446, que dio origen a la Política Nacional de la Calidad. Fue un hito: fortaleció la normalización, la certificación, la acreditación y la metrología, pilares esenciales para generar confianza en los bienes y servicios colombianos.
📈 Sus logros fueron claros:
• Reconocimiento de ONAC como organismo nacional de acreditación.
• Expansión de laboratorios acreditados en sectores clave (alimentos, salud, construcción).
• Mayor alineación con estándares internacionales.
Este marco ha permitido avanzar en competitividad y abrir mercados. Sin embargo, han pasado casi 20 años y el mundo ha cambiado:
🌎 Nuevos estándares en sostenibilidad, trazabilidad y digitalización.
🏭 Oportunidades de nearshoring y relocalización de cadenas productivas.
📊 Mayor competencia por atraer inversión con reglas claras de calidad.
👉 Hoy es urgente actualizar la Política Nacional de Calidad. Necesitamos un nuevo CONPES que incorpore sostenibilidad, economía circular, certificaciones digitales y metrología de frontera, y que articule la calidad con la agenda de internacionalización y productividad.
La competitividad global no depende solo de costos o incentivos, sino de la confianza que inspire la calidad de lo que producimos. Ese debe ser un compromiso de Estado, el sector privado y la academia.