La combinación de malas ideas, inexperiencia, sectarismo y corrupción dejarán un triste legado del actual gobierno. Ninguna narrativa será suficiente para tapar el fracaso. Ni siquiera iniciativas con potencial fueron bien planeadas o ejecutadas.
Un ejemplo: las comunidades energéticas.
📊 En 2022 se prometió la creación de más de 100 comunidades energéticas en Colombia, con la meta de beneficiar a miles de hogares vulnerables y avanzar en la transición energética justa.
Hoy, la realidad es otra:
⚡️ Menos de una decena se han constituido formalmente.
⚡️ La mayoría de proyectos no pasó de pilotos sin sostenibilidad financiera.
⚡️ No existen mecanismos claros de financiación ni incentivos fiscales estables.
⚡️ La CREG y el Minenergía no lograron coordinar marcos regulatorios consistentes.
⚡️ La inseguridad jurídica ha ahuyentado aliados privados e inversionistas.
Mientras tanto, las tarifas en varias regiones siguen altas, la confiabilidad del servicio no mejora y las comunidades siguen esperando la autonomía energética prometida.
Gobernar no es solo anunciar ideas. Gobernar exige construir equipos, hacer diagnóstico riguroso, diseñar, estructurar, implementar y evaluar políticas públicas con disciplina técnica. Gobernar es articular actores y coordinar acciones de manera efectiva.
El “desgobierno del cambio” ha sido un rotundo fracaso en gobernar. Se quedó en discursos, confrontación y división.
👉 Recomendación: revisar el capítulo de energía del Informe Nacional de Competitividad, que lanzaremos el 11 de noviembre, y el hashtag#INC2024 ya disponible en compite.com.co.