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Senado Productividad Calidad de vida

El Congreso 2026-2030 necesita una apuesta renovada y basada en el conocimiento

Equipo Daniel |

En Colombia, las elecciones presidenciales suelen captar la mayor atención ciudadana. Sin embargo, la polarización política de los últimos años ha puesto en el centro de la discusión el papel del Congreso de la República. Su función de control político requiere un ejercicio riguroso y técnicamente sólido, que impida que cualquier gobierno tome decisiones autoritarias que afecten la institucionalidad, los valores democráticos o las libertades ciudadanas.

Los llamados pesos y contrapesos cumplen, en este escenario, la tarea de proteger a la ciudadanía de posibles abusos de poder. Este rol será especialmente relevante en las próximas elecciones legislativas, en medio de la incertidumbre política y la aparición de candidaturas con discursos populistas que apelan principalmente a las emociones.

Pero limitar al Congreso a su labor de control político sería reducir su verdadero potencial. Colombia necesita legisladores que propongan, construyan y piensen más allá de la coyuntura inmediata; congresistas capaces de impulsar iniciativas que transformen la calidad de vida de la población

La renovación del Congreso con perfiles conocedores del funcionamiento del Estado es, precisamente, la apuesta que representa Daniel Gómez: un Congreso basado en el conocimiento. 

Su visión se estructura en cuatro pilares: 

  1. Colombia que produce: productividad y desarrollo regional. Colombia no puede seguir dependiendo del azar ni del precio del petróleo. Nuestro país tiene el talento y la diversidad para producir desde cada rincón, con fuerza propia y mirada al mundo. Apostamos por una economía que valore al campo, fortalezca a los emprendedores y transforme la innovación regional en empleo y progreso. Donde haya una idea, un cultivo o una empresa con potencial, debe haber un Estado que impulse su crecimiento. Una Colombia que produce es una Colombia que progresa con sostenibilidad. 

  2. Un Estado que funcione: eficiencia, transparencia y sostenibilidad fiscal. Colombia necesita un Estado que funcione, no uno más grande. Un Estado que cumpla lo que promete, que no derroche, que dé resultados y recupere la confianza de los ciudadanos. Cada peso público debe invertirse con rigor, cada trámite debe tener sentido y cada decisión debe estar basada en evidencia. Gobernar bien no es gastar más, es gastar mejor. Desde el Congreso vamos a trabajar por leyes claras, instituciones eficientes y presupuestos que transformen vidas, no que llenen papeles.   

  3. Un país que confía: instituciones fuertes, diálogo y cohesión social. Sin confianza, no hay país que avance. La desconfianza entre ciudadanos, empresas e instituciones frena todo lo que podríamos lograr juntos. Es hora de reconstruir puentes, de pasar de la política del ruido a la política de resultados. Colombia necesita reglas que se cumplan, justicia que funcione y un Congreso que proponga, no que divida. Cuando las instituciones inspiran confianza, florecen las inversiones, la innovación y la convivencia. El país que confía es el que despega. 

  4. Calidad de vida, empleo y oportunidades para los ciudadanos. El desarrollo se mide en oportunidades para la gente. Queremos un país donde nacer en cualquier rincón no sea una condena sino el comienzo de un futuro posible. Invertir en primera infancia, educación para el trabajo, salud y cuidado digno no es un gasto: es la base del crecimiento con equidad. El empleo de calidad y el reconocimiento del trabajo de las mujeres y cuidadores son claves para una Colombia que progresa sin dejar a nadie atrás. Aquí no se trata de elegir entre crecer o cuidar: se trata de crecer bien, para vivir mejor.

El Congreso de la República 2026-2030 no puede limitarse a reaccionar ante las coyunturas. Este debe ser un espacio renovado para construir las bases de un futuro más productivo, eficiente y competitivo. Una apuesta basada en el conocimiento permitirá crear marcos legales sólidos que impulsen la verdadera transformación del territorio colombiano. 

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