Cómo un mejor Congreso puede transformar las decisiones del país
En estos días vimos cómo en el debate de salud se repiten errores graves: falta de rigor técnico, desconocimiento institucional y reformas improvisadas que generan más problemas de los que resuelven.
Esto no es un caso aislado. Un Congreso mal preparado no solo afecta el sistema de salud. También lo vemos en seguridad, educación, energía o mercado laboral, donde leyes mal diseñadas terminan costando billones de pesos y oportunidades perdidas para millones de colombianos.
Un buen Congreso debería ser un espacio para:
✅ Discutir con rigor y con evidencia.
✅ Escuchar a la ciudadanía y a los expertos.
✅ Construir consensos en beneficio del país.
La calidad de nuestra democracia depende de la calidad de nuestros legisladores.
💡 Sin un buen Congreso, nunca tendremos un buen gobierno.
Yo creo en un Congreso distinto: serio, técnico pero también empático y humano. Uno que legisle con rigor, debata con respeto y piense en Colombia, no en intereses particulares.
Preguntas frecuentes sobre cómo mejorar el Congreso y sus decisiones en Colombia
¿Por qué la calidad del Congreso influye tanto en el rumbo del país?
Las decisiones del Congreso de la República impactan directamente la salud, la educación, la seguridad y la economía. Cuando las leyes se aprueban sin rigor técnico ni evidencia, los errores se traducen en costos enormes para los ciudadanos. Un Congreso preparado garantiza políticas públicas sólidas y sostenibles.
¿Qué características debe tener un Congreso moderno y efectivo?
Un Congreso moderno debe ser técnico, plural y empático. Es fundamental que los legisladores debatan con base en evidencia, escuchen a expertos y a la ciudadanía, y construyan consensos por encima de los intereses partidistas. La combinación de conocimiento técnico y sensibilidad social es lo que permite decisiones realmente transformadoras.
¿Cómo afectan las reformas improvisadas la estabilidad del país?
Las reformas apresuradas generan incertidumbre jurídica, sobrecostos y desconfianza institucional. En sectores estratégicos como la salud o la energía, una mala ley puede detener inversiones, deteriorar servicios y reducir la competitividad. Por eso, legislar con rigor técnico es clave para la estabilidad y el crecimiento del país.
¿Qué papel juega el Congreso en la calidad de la democracia colombiana?
El Congreso es el corazón de la democracia. Su función no es solo crear leyes, sino garantizar el control político, la transparencia y el equilibrio de poderes. Un Congreso que actúa con responsabilidad fortalece la confianza ciudadana y eleva el nivel del debate público, construyendo un Estado más justo y eficiente.
¿Cómo puede el Congreso recuperar la confianza de los colombianos?
La confianza se recupera con resultados. Un Congreso que prioriza el bien común sobre los intereses particulares, que legisla con rigor y debate con respeto, puede devolverle legitimidad a la política. La transparencia, la rendición de cuentas y la cercanía con la ciudadanía son esenciales para reconstruir ese vínculo democrático.
