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Formación técnica Productividad regional Educación pertinente

Cerrar las brechas de pertinencia en educación es uno de los mayores desafíos para la productividad y el empleo en Colombia.

Daniel Gómez Gaviria
Daniel Gómez Gaviria |
Durante años hemos ampliado la cobertura, pero no hemos resuelto el desajuste entre lo que enseñamos y lo que realmente demandan las empresas, los territorios y la economía del futuro. 
 

Ese desajuste se ve en los datos: 

  • Más del 56% de los empleadores reportan dificultades para encontrar perfiles con las competencias que necesitan.
  • Las vacantes más difíciles de llenar no son universitarias, sino técnicas y tecnológicas, especialmente en manufactura, logística, tecnologías digitales, energía y salud.
  • Al mismo tiempo, miles de jóvenes estudian programas que no se conectan con oportunidades reales de movilidad social. 

La solución pasa por transformar la arquitectura de la educación postmedia para que responda a la productividad, la innovación y las apuestas regionales. 

¿Qué funciona y qué debemos escalar? 

Formación técnica y tecnológica  

Es la vía más rápida y efectiva para conectar a los jóvenes con empleos de calidad. El Informe Nacional de Competitividad lo muestra con evidencia: los países que apuestan por la formación técnica tienen economías más productivas, mercados laborales más inclusivos y empresas más innovadoras. 

Formación dual 

Los modelos donde estudiantes aprenden en el aula y en la empresa —como los de Alemania, Suiza o Brasil— aceleran la transición al empleo, reducen deserción y mejoran la pertinencia. 

Colombia ya tiene experiencias exitosas (SENA, alianzas territoriales, programas sectoriales), pero necesitamos llevarlos a escala nacional. 

Ciclos cortos y microcredenciales 

Las nuevas tecnologías, la economía digital y la transición energética requieren habilidades que se actualizan rápido. Los ciclos cortos permiten reconversión laboral ágil, inclusión de adultos y actualización de capacidades sin endeudamiento ni carreras de 5 años. 

Alineación con apuestas productivas regionales 

No se trata solo de formar más, sino de formar para lo que cada región necesita: agroindustria, turismo, software, economía circular, salud, logística, energías renovables. 

La educación debe ser un instrumento central de desarrollo regional. 

La tarea de política pública 

Colombia necesita un Sistema Nacional de Educación, Formación y Empleo, cohesionado y coordinado, que integre: 

  • Oferta educativa.
  • Necesidades empresariales.
  • Información del mercado laboral.
  • Incentivos a la formación y reconversión.
  • Orientación profesional basada en datos.
  • Participación real del sector productivo. 

Esto lo planteamos desde el Sistema Nacional de Competitividad e Innovación cuando fui Subdirector del DNP, y lo hemos reforzado desde el Consejo Privado de Competitividad: la productividad se construye con talento pertinente. 

¿Qué implica para las reformas 2026–2030? 

  1. Modernizar la educación técnica y tecnológica.
  2. Escalar la formación dual en todos los sectores.
  3. Financiar ciclos cortos de alta empleabilidad.
  4. Integrar datos de empleo, educación y empresas en un solo sistema.
  5. Hacer de la pertinencia un criterio obligatorio de política pública. 

Si queremos cerrar brechas sociales y productivas, la educación debe convertirse en la máquina de movilidad social y competitividad que el país necesita. 

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